Las “metadistribuciones” han alcanzado plenitud en su objetivo de llegar al usuario de sistemas operativos medio/normal, sin dejar de lado a la gente especializada en GNU(x).
Esto ha permitido si cabe que cualquiera desde una plataforma i386 (entre otras) pueda ejecutar un sistema operativo completo, ejecutado desde RAM, sin necesidad de operar sobre el disco duro, lo que da opción a evaluar de forma inmediata y efectiva todas las herramientas incluidas en la “distro”, y con ello elegir la que mejor se adapte a nuestras necesidades.